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Partes de un cabo:
Chicote: Cada uno se los extremos del cabo.
Seno: Curvatura que puede formar un cabo a continuación del chicote. Puede ser el inicio de la confección de un nudo o gaza.
Firme: Cuerpo del cabo, parte más larga del cabo.
Cabo:
En términos náuticos se llama cabo a un conjunto de fibras naturales o artificiales convenientemente torsionadas y dispuestas de manera que constituyan un objeto largo, resistente y máximamente flexible.
En náutica se llama cabo a lo mismo que en tierra se llama comunmente cuerda.
El cabo está compuesto de cordones y cada cordón de filásticas que a su vez constan de fibra retorcida.
Las torsiones son contrapuestas, de manera que sus tensiones tienden a cohexionar el cabo aunque su extremo no esté falcaceado.
Los cabos marinos constan con frecuencia de tres cordones, cada uno de los cuales consta de tres filásticas.

Boza:
La palabra boza tiene múltiples acepciones en náutica. Para el tema que nos ocupa son interesantes las que siguen:
Si nos referimos a amarres y fondeos, boza es un tramo de cadena firme a cubierta mediante un cáncamo y a la cadena de fondeo mediante un gancho disparador de manera que anula el esfuerzo que en otro caso soportaría el barboten.
También llamamos boza a un cabo relativamente delgado que se afirma por uno de sus chicotes sobre otro de mayor mena o a una cadena con el fin de mantener sin tensión alguno de sus tramos. El chicote opuesto de la boza se afirma a un soporte adecuado como cáncamo, cornamusa o bita.
Sus aplicaciones son varias, desde servir de boza de fondeo a reparar un cabo en trabajo sin anular su carga.
Para hacer una boza sobre un cabo se dan varias vueltas de boza en un determinado sentido de giro hacia el sitio que se pretende destensar, a continuación se dan otras varias vueltas en sentido de giro contrario hacia la parte de donde tira el cabo y por último se remata con dos medios cotes. Luego se amolla el cabo a destensar poco a poco para que la boza se apriete.


Gaza:
Lazo que se forma en el extremo de un cabo doblándolo y uniéndolo con costura, nudo ( el mejor el as de guía) o ligada, uno de cuyos usos más frecuentes es el de encapillar cabos.

Noray:
Pieza vertical de acero o fundición que se coloca en los muelles para hacer firmes las amarras.
En su parte superior lleva un resalte para impedir que las amarras se zafen



Boya:
Objeto flotante y anclado al fondo del mar que sirve fundamentalmente para señalizacines diversas y para amarre de embarcaciones. La mayoría están construidas de materiales plásticos y rellenas de espumas sólidas que evitan en culaquier caso su hundimiento.
Si al amarrar a una boya no se tiene la garantía de su solidez, es preferible, con ayuda del bichero, pasar una estacha por debajo de ella amarrando por seno y garantizar así el fondeo.
Muerto:
Bloque pesado de hormigón u otro material, que descansa o está firme sobre el fondo y sirve para anclar boyas, balizas y otros elementos.
Bolardo:
Noray que evita zafarse a las las amarras mediante un abultamiento asimétrico hacia el interior del muelle, en sentido contrario a la tracción de estas.


Defensa:
Objeto que se cuelga a los costados del barco para protegerlo de golpes y abrasión contra fingers, pantalanes u otros cascos cuando el barco está amarrado.
Las más comunes son de plástico hinchables, pero las tradicionales solían ser de fibras vegetales como cáñamo o abacá rellenas de corcho y aun a día de hoy determinadas embarcaciones usan exclusivamente como defensas viejos neumáticos de automóvil.
En caso de reventarse una defensa puede rehabilitarse hasta disponer de otra precisamente rellenándola con corchos de botella y pegándola con cinta aislante.
Bichero:
Utensilio consistente en un largo mango de madera, aluminio o plástico rematado en uno de sus extremos por un herraje que consta de una punta y un gancho.
Este herraje puede ser de bronce marino, acero o más frecuentemente de material plástico muy duro, en cuyo caso la punta va rematada en una bola que evita dañar otras embarcaciones.
Sirve para manejar cabos y para acercarse o alejarse de otras embarcaciones o del muelle.

Cabos de fibra natural:
Cáñamo, coco, abacá, manila, pita, etc. Las fibras que componen sus filásticas son relartivamente cortas por lo que presentan un aspecto peludo y su calidad nunca puede ser tan uniforme como la de los cabos de fibra sintética, cuyas fibras son tan largas como la filástica que forman. Absorven más agua, se pudren y enmohecen con mayor facilidad, su tacto no suele ser agradable, aguantan menos y son más caros. Su principal ventaja es su aguante térmico ya que los sintéticos se funden cuando se calientan.
Hasta la Segunda Guerra Mundial en que a consecuencia de la escasez de materia prima comenzaron a ser sustituidos, no era corriente otro tipo de cabos.
A día de hoy podemos afirmar que carecen de ventajas funcionales aunque muchos aun los preferimos por razones estéticas.
Cabos de fibra artificial:
El más antiguo es el de nylon, materia que se conoce desde 1938. El cabo de nylon, también conocido como poliamida no se pudre ni se enmohece, no le afecta el agua de mar, aguanta los rayos UVA, resiste también los combustibles, aceites y otros productos químicos y se fabrica en una variada gama de tipos aptos para diferentes usos. Con todo, su principal característica es su elasticidad, lo que lo hace inadecuado para diferentes usos y muy adecuado para otros.
El poliester o dacrón es casi tan fuerte como el nylon mientras que contrariamente a este presenta una elasticidad casi nula.
El polipropileno o polietileno es menos resistente que los anteriores, más barato y flota por lo que es adecuado para artes de pesca, salvamento o esquí acuático.
El principal inconveniente del cabo sintético es que se funde por el calor lo que puede dar lugar a deformaciones que por poner un ejemplo pueden impedir que se deshaga un nudo que se ha calentado por efecto de la fricción o debilitar una driza sometida a contínuo rozamiento
Otra característica propia del cabo sintético es que su núcleo puede ser colchado presentando un exterior liso, cómodo al tacto y eficiente con la motonería.
Cuidado de los cabos:
Lavarlos en agua dulce regularmente para eliminar la sal.
Asegurarse de que esté seco antes de adujarlo.
Lavarlos con detergente suave a fin de temporada.
Tener presente que los nudos debilitan los cabos, evitar hacerlos siempre en el mismo sitio.